Cuántas veces he escuchado esta frase. ¿50?¿100?...Muchas.
Ha veces me cuesta trabajo entender a las personas que dicen amar su trabajo pero a la hora de ver su remuneración simplemente creen que lo que ganan por hacer su amado trabajo, es lo que se merecen.
¿Cómo hacer una distinción entre mi trabajo, lo que amo hacer que también me genera dinero (quizá no lo que deseara), y lo que realmente me gustaría hacer?
Al final, todo es subjetivo y depende de los valores de cada persona.
Yo estoy dentro de un pequeño grupo de personas que se quieren jubilar antes de los 50 años y para mi lo que me gusta hacer no es un trabajo. Es simplemente lo que me gusta hacer.
Quizá alguna personas hacen los cosas al revés, buscan algo que les guste y pretenden vivir (mal vivir diría yo) de ello.
Supongamos que a mi me guste mucho el cine y ver películas y pretenda que esto sea un trabajo y que se me pague por hacer la crítica de esas películas. ¿Podría retirarme como quisiera haciendo esta actividad?
No lo creo.
¿No sería más práctico dedicar 3 años de mi vida a resolver mi situación financiera y simplemente dedicarme de “hobby” a ver películas, sin la presión de que de eso debo comer?
Al decir jubilarme me refiero a tener resuelta mi situación financiera, no sólo del mes, sino del resto de mi vida. No quiere decir que después de ello no haga nada, seguro trabajaré, dedicaré mi tiempo a hacer algo que me guste, pero no veo la razón para que esa actividad deba de ser rentable.
Si me gusta jugar ajedrez, no creo que deba forzosamente que ser un Profesional y que deba de vivir de ello.
Ha veces por eso me da un poco de risa que algunas personas digan, bueno, es que a me gusta mucho mi trabajo, como diciendo, si me gusta entonces se vale que no gane mucho dinero de ello, es que me gusta.
Por eso digo que también es una cuestión de valores, hay personas, que buscan reconocimiento, otras dinero, para otras el simple reto de lograr algo es lo que importa.
¿Si se supone que todos los que estudiaron una carrera, eligieron la que les gustaba, por qué la mayoría odian sus trabajos?
Quizá es porque no tienen vida propia y trabajan todo el día y no tienen tiempo para disfrutar de la vida.
La vida es algo más que simplemente: me gusta mi trabajo.
La vida también es disfrutar, no trabajar, es dar un paseo por carretera, es tener una huerta, pasar tiempo con la familia, es tomar vacaciones (grandes de ser posible, no los 6 días que te da la ley por año).
Además de todo esto, la vida por si misma tiene ciclos, y es muy probable que lo que ames hacer como trabajo hoy, en 15 años simplemente te aburra y eso es muy válido, y pasa muchísimo.
¿Y si en esos 15 años no lograste ahorrar?
¿Y si quisieras cambiar por completo “de aires”?
Ya no puedes. El sistema está hecho para que no puedas cambiar.
Pero si tu situación financiera fuera otra, ¿Sabes que sucede? Puedes cambiar cuantas veces quieras. Nunca lo verías como volver a comenzar desde 0.
Lo verías como estar en una feria en donde te bajas de los caballitos para subirte a las tazas voladoras.
Por eso piensa hoy cuanto te durará tu trabajo “que te gusta” y si no sería mejor que prever que un trabajo aunque te guste, siempre, siempre será un trabajo. Así de sencillo.
Hoy te invito a que te comprometas contigo mismo a cambiar para que hagas el resto de tu vida lo que más te guste, pero sin verlo como un trabajo “que te gusta”.